jueves, 18 de marzo de 2010

Acompañando la entrada

Ciudadanos y escarabajos

Las calles llenas pero vacías.


Llenas de pesadumbre grisacea, de bullicio postrado

sobre las aceras

donde se deslizan , desarrapados y a trompicones de viento

acatarrado, los periódicos caidos de las avariciosas

manos de los Ciudadanos...



No hay divinidades en esta ciudad

Solo huellas apresuradas que casi ya borradas, mañana

renaceran de nuevo bajo los mismos zapatos de los

Ciudadanos... precipitandose en la olla apestosa del

empleo..



No hay princesas en esta ciudad

solo olas de cánsinos Ciudadanos rebotando

ebrios de avaricia en los escaparates iluminados



[¡jovenes por siempre! es el slogan acuciante...]



No hay soñadoresen esta ciudad



Han desertado, aplastados por los escombros que

defecan con tedio los Ciudadanos...



No hay risas plateadas en esta ciudad

Solo vociferantes carcajadas etílicas, o forzadas

o histéricas (Santísima Trinidad de la estulticia)

que se mezclan con la gorrinada televisiva, de los

cánsinos Ciudadanos...



No hay nada valioso en esta ciudad



Solo espantapajaros, esclavos de la leprosa nómina,

ridículos y avejentados tópicos en los corrillos

de los ciudadanos...





Cuando se produjo la desbandada de dioses, princesas

y soñadores de esta cochambre?



Y donde se fueron?



Nosotros... los rezagados queremos unirnos a ellos

emprender la huida de esta ciudad de Ciudadanos



De escarabajos

De esclavos

De demolidos sueños